Enlace a Facebook
28
AGO
2017

FORO: DE LAS ADECUACIONES CURRICULARES A LA EDUCACIÓN EN LA DIVERSIDAD

Autor: Dirección de Prensa

A partir de la Conferencia Mundial Sobre Necesidades Educativas Especiales Acceso y Calidad, la Declaración de Salamanca y el Marco de Acción sobre Necesidades Educativas Especiales, se abre el ciclo de las adecuaciones curriculares (AC) en Costa Rica. Su aplicación se oficializó en el país mediante la Ley 7600 De Igualdad de Derechos de las Personas con Discapacidad (1996) y el acuerdo del Consejo Superior de Educación CSE 18-97.

Han pasado más de dos décadas de su aplicación como herramienta curricular que pretendió flexibilizar los programas de estudio para el estudiantado con necesidades educativas especiales y actualmente en torno a estas persiste el debate y la confusión.

En relación con este debate, destacan algunos datos presentados en el IV Estado de la Educación Costarricense (2013), referidos al crecimiento continuo y abrumador de la cantidad de adecuaciones curriculares no significativas, que en el año 2000 fue de 71.320 y ascendió a 145.223 en el año 2015. Asimismo, otro dato importante que resalta el informe es que el 44% de los docentes dicen no sentirse preparados para su aplicación.

Tan solo estos dos datos hacen pensar, si el personal docente no se siente preparado, ¿por qué aumenta la cantidad de adecuaciones curriculares que se aplican? y si las adecuaciones curriculares no significativas remiten a ajustes en la metodología y evaluación de los aprendizajes ¿qué pasa con la mediación docente,  si cada día hay que realizar más ajustes particulares?

Además, las prácticas detectadas remiten a la aplicación de las adecuaciones curriculares significativas como respuesta a la población estudiantil, cuando no se reconocen sus características personales y cuando el educador desde una perspectiva estática de las diferencias individuales, piensa que hay “algo malo” en el estudiante. Consecuentemente, se aplica una programación educativa individual (PEI) como un programa paralelo, distanciando al estudiante de sus compañeros de clase y programa de estudio, lo cual crea segregación al estudiantado dentro del aula y dificulta el trabajo de los docentes. Al mismo tiempo, la evaluación de los aprendizajes se entiende únicamente como medición. 

En medio de este escenario el Consejo Superior de Educación mediante  cuerdo CSE-0340-2016 plantea como inquietud: “Dar una explicación y justificación acerca de las modificaciones que se están realizando de modo particular; en los Programas de Estudio, con respecto a las Programaciones Educativas Individuales (PEI)…”

Se responde a las inquietudes del  CSE situando el origen de las adecuaciones curriculares en el país y se les plantea la urgencia de revisar la temática a la luz de los postulados y avances en la educación de la diversidad estudiantil.  Se crea entonces la comisión interdepartamental de la Dirección de Desarrollo Curricular (DDC), que después de un análisis previo, propone cerrar el ciclo agotado de las adecuaciones curriculares como respuesta a las diferencias individuales de la población estudiantil y elaborar una propuesta para responder a las características personales del estudiantado en el aula.

La propuesta tiene fundamento en los cambios que a nivel mundial se están gestando en el campo educativo con la agenda 2030 para el desarrollo sostenible, la cual busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad que promueva oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida y en la transformación curricular que se viene efectuando a nivel de país en los programas de estudio, con una política curricular en el marco de “Educar para una Nueva Ciudadanía” que busca promocionar centros educativos como espacios de oportunidad, en condiciones de equidad, pertinencia y calidad para la población estudiantil del país.

Se busca generar una propuesta de prácticas educativas que respondan al reconocimiento de las particularidades de cada estudiante, sustituir la visión de especialización de las AC y darle en su lugar el énfasis a la mediación pedagógica en el aula. Para esto, se plantean orientaciones pedagógicas que reconozcan las características personales del estudiantado para el aprendizaje. Además, se pretende incorporar la propuesta del Diseño Universal del Aprendizaje (DUA) en el planeamiento didáctico, la mediación docente y retomar la evaluación de los aprendizajes con una visión integral, flexible y dinámica por medio de sus funciones: diagnóstica, formativa y sumativa.

Como parte de los insumos para la elaboración de la propuesta se desea realizar un proceso de reflexión bajo el lema “De las adecuaciones curriculares a la educación en la diversidad”, que abarca una reunión de la comisión interdepartamental de la Dirección de Desarrollo Curricular con un foro nacional de análisis de la temática, con expertos nacionales e internacionales y una consulta a funcionarios docentes y administrativos de diferentes regiones educativas del país para recopilar y validar insumos para la propuesta.