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15
FEB
2013

MEP impulsa reformas que garantizan más eficiencia y justicia en la asignación de los recursos docentes

Autor: jesus.mora.rodriguez@mep.go.cr

A partir de los resultados de una masiva auditoría de matrícula realizada durante el año 2012, el MEP identificó problemas importantes de inflación  de la matrícula que provocaban una incorrecta asignación de las categorías delos centros educativos, de las remuneraciones, de la cantidad de docentes y de los tamaños de los grupos.

Con las nuevas medidas, estos problemas podrán resolverse con facilidad, garantizando que los docentes estén donde realmente haya más estudiantes y que las categorías de los centros educativos y los incentivos aplicados realmente correspondan con la cantidad de estudiantes atendidos.

Resultados de la Auditoría

El Ministerio de Educación Pública realizó durante el 27 de abril y 15 de junio del 2012, un Auditoraje de matrícula a 1.311 centros educativos de las 27 Direcciones Regionales, lo que corresponde a un 28% de escuelas y 37% de colegios públicos del país. Se seleccionaron las escuelas y colegios que presentaban mayores niveles de deserción histórica o aquellos que contaban con niveles de matrícula cercanos a los límites en que cambia la categoría del centro educativo.

El objetivo principal de esta iniciativa, fue el de velar por la correcta asignación de los recursos docentes, mediante la detección de posibles desviaciones entre la matrícula reportada por los Centros Educativos y la matrícula real en las aulas.

En general, se encontró que en primaria había una sobreestimación promedio de la matrícula de casi un 2%, lo que representaría casi 10.000 estudiantes de más si se calcula respecto a la matrícula total. En secundaria, las inconsistencias eran mayores, pues el exceso de matrícula detectado fue, en promedio, de casi un 8%, lo que representa casi 29.000 estudiantes si se calcula con respecto a la matrícula total.

Pero lo más grave no son los promedios, sino las distorsiones en determinados centros educativos. En algunos casos en primaria, la variación de matrícula ascendió hasta un 50% del dato reportado inicialmente por el Centro Educativo. En Colegios Nocturnos y Secciones Nocturnas Técnicas presentaron las mayores de matrícula: hasta un 60%

Esto distorsiona la asignación de docentes y el pago de estímulos, así como el tamaño de los grupos de clase, resultando en pagos excesivos en casos que no lo ameritaban y, lógicamente, en la asignación de menos profesores en casos que habrían necesitado más recursos. Las distorsiones, a su vez, eran fruto de reglas que estimulaban la inflación de matrícula.

Por ejemplo , en educación primaria, el anterior sistema de clasificación establecía rangos de matrícula rígidos a partir de los cuales se asignaban las categorías de cada escuela: Unidocente, Dirección 1, 2, 3, 4 y 5, lo que incidía también en la remuneración de su director y en la cantidad de docentes a cargo.

Así, si una escuela tenía hasta 30 estudiantes, se clasificaba como Unidocente, pero si llegaba un alumno más y pasaba a 31, entonces cambiaba automáticamente de categoría a D1, y si luego perdía el estudiante, volvía a ser Unidocente, con el impacto correspondiente en remuneraciones y número de docentes asignados.

En secundaria, si bien los rangos son mayores y esta fuente de distorsión no parece tan grave, la alteración de los datos de matrícula sí puede tener consecuencias graves en la definición del número de grupos y la asignación de lecciones a cada profesor.

Se evidenció que la mayoría de los estudiantes ausentes en el momento del Auditoraje no contaban con expediente alguno, lo que induce a pensar que no existen o asisten a otro centro educativo.

Según los datos de la auditoría,  en Primaria, el costo directo de esta inflación de matrícula – combinando las asignaciones innecesarias de docentes, los recargos y las reasignaciones injustificadas – representa un monto de más de mil millones de colones.

En secundaria, la auditoría evidenció que durante el año 2012, se asignaron unas 20.000 lecciones de más en los colegios auditados, sin que el número real de estudiantes lo justificara. Sólo en término de pago de salarios base esto representó una erogación de casi 5 mil millones de colones, que debieron estar asignados a colegios con mayor número de estudiantes reales. Al no hacerse así, algunos colegios tenían estudiantes ‘fantasmas’ y grupos excesivamente pequeños, mientras otros colegios y docentes tenían que asumir tamaños de grupos mucho más grandes.

Estos recursos debieron asignarse a las escuelas y colegios – a los docentes y los estudiantes – que realmente los necesitaban.

Dentro de las acciones ejecutadas están:

Se procedió con los ajustes correspondientes para eliminar las asignaciones de recursos producto de datos incorrectos (específicamente en primaria): códigos de docentes, categorías de Centros Educativos), recargos asociados, entre otros. Casi 150 de las escuelas auditadas requirieron de un ajuste, pues su categoría estaba mal definida. Se realizaron al menos 80 reasignaciones de docentes de primaria.

Además – y esto es particularmente importante para evitar que el problema se repita – se  modificaron algunas normas asociadas a los tamaños de grupos y clasificación de los Centros Educativos. Lo que se busca con este cambio es que la cantidad de secciones y la categoría de una institución varíen únicamente por cambios reales, estructurales o de tendencia y no por pequeñas variaciones en la matrícula.

En cuanto al cambio de categoría de un Centro Educativo, éste sólo se ejecutará si se presenta un aumento o disminución significativa de matrícula  (al menos un 20%) de una año a otro, con respecto a los límites establecidos y cuando el aumento o disminución sea menor al 20% de su aplicación, la cual se hará efectiva siempre y cuando se mantenga por tres periodos consecutivos. En el caso de los aumentos superiores al 20% de las matrículas de los Centros Educativos que sí lo reporten serán auditadas inmediatamente.

Para prever este tipo de situaciones y una vez conocido los resultados del Auditoraje, se desarrollará un proceso de supervisión focalizado a institucionalizar el control de la información estadística y sus implicaciones en la asignación de recursos docentes y financieros. Por lo tanto, el rol de Supervisor Circuital estará ampliamente ligado a los resultados del proceso.

El Departamento de Formulación Presupuestaria será el encargado de fiscalizar la cantidad de secciones establecidas por el Director de acuerdo al rango de matrícula, esto con el objetivo de verificar que todos los datos sean correctos y se distribuyan de forma equitativa, en beneficio tanto de los estudiantes como de sus docentes.